Open/Close Menu Aplicaciones y ventajas de la Cirugía Robótica en urología y otras especialidades

Los riñones son los órganos encargados de depurar la sangre en nuestro organismo y eliminar las sustancias de deshecho del metabolismo en la orina. Poseen en su interior millones de unidades funcionales llamadas nefronas, que son las que se encargan de filtrar la sangre y limpiarla del exceso de sales y agua sobrantes, sustancias que conforman la orina. Cada uno de los dos riñones está conectado con la vejiga urinaria mediante su uréter, canal por donde se transporta la orina.

¿Qué es el cáncer de riñón?

El adenocarcinoma renal (cáncer de riñón) es una proliferación tumoral maligna que afecta al riñón.

Este tipo de cáncer es más frecuente en hombres que en mujeres y, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) supone el 2 por ciento de los tumores malignos en adultos.

Es un tipo de cáncer que se presenta de forma esporádica y en raras ocasiones, tan sólo en un 5 por ciento de los casos, aparece como consecuencia de la herencia genética. En este sentido conviene destacar que existen factores de riesgo que pueden predisponer al individuo a padecer un adenocarcinoma renal. El tabaco, el alcohol, el consumo habitual e indiscriminado de ciertos medicamentos y la obesidad, pueden ser algunos de los factores que favorezcan la aparición de esta patología.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

Es un tipo de cáncer que suele despistar debido a que en algunos pacientes no presenta síntomas hasta que la enfermedad se ha extendido a otros órganos. Aun así, cuando presenta síntomas, suelen ser dispares y asociados a otras patologías por lo que su detección es complicada para el especialista.

  • Los síntomas más frecuentes y comunes suelen ser:
    sangre en la orina (presente en más de la mitad de los casos)
  • dolor o bulto en el costado
  • anemia o pérdida de apetito
  • fiebre
  • pérdida de peso

¿Cuáles son las técnicas de diagnóstico del cáncer de riñón?

Tras realizar una exploración física y recomendar análisis de sangre y orina, si los valores son normales el especialista puede realizarlas siguientes pruebas:

Ecografía: Es una prueba de imagen indolora en la que se puede ver el abdomen del paciente. Con ella se identifican masas renales y se puede distinguir si son quísticas (rellenas de líquido) o sólidas (tumorales).

Tomografía Axial Computarizada (TAC): Es un escáner de rayos X que permite ver los riñones u otros órganos desde diversos ángulos. Además se inyecta un contraste, por vía intravenosa, que permite una mejor visión y detectar si las células cancerosas se han extendido a los ganglios linfáticos.

Resonancia Magnética (RNM): Permite al especialista ver de forma clara una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo. En la cirugía de tumor renal avanzado esta prueba es imprescindible debido a que en muchos de los casos el cáncer se extiende hasta la vena cava inferior y esta técnica permite evaluar hasta dónde llega esa extensión.

Pielografía intravenosa: Se realiza una serie de radiografías de los riñones, vejiga y uréteres. Para realizarla el especialista introduce un contraste intravenoso y se van sacando radiografías al mismo tiempo que el contraste va circulando por el riñón y la vía urinaria. Esto permite ver si hay algún tipo de obstrucción.

Arteriografía renal: Esta prueba permite ver los vasos sanguíneos de los riñones. Mediante un catéter, que se introduce a través de la ingle y que tiene un líquido de contraste, se sacan las imágenes que permiten ver la vascularización del riñón mediante una radiografía. Este método diagnóstico casi no se emplea en la actualidad debido a la existencia de pruebas como la RNM.

Biopsia: Se inserta una aguja delgada en el tumor del paciente y se extrae una muestra de tejido. Esto se hace en quirófano y con anestesia local. La muestra obtenida se envía al laboratorio para que el patólogo determine la existencia de células tumorales.

PET (Tomografía por emisión de positrones): Esta prueba es útil para comprobar si el cáncer se ha extendido a los ganglios o a otras regiones cercanas al tumor. Proporciona información de todo el cuerpo y se realiza inyectando al paciente una forma de azúcar radiactiva. Esta solución es absorbida por las células cancerígenas y, mediante una cámara especial, pueden captarse las zonas concretas donde se encuentran estas células tumorales.

PET-TAC: Es una combinación de estas dos técnicas. El radiólogo puede localizar las células tumorales con una mayor precisión.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de riñón?

El tratamiento depende de la edad, el estado general de salud del paciente y, especialmente, delgrado del tumor.En caso de que haya que eliminar parte o la totalidad del riñón, la intervención se denomina nefrectomía y puede ser abierta, laparoscópica o por cirugía robótica:

  • Nefrectomía total o parcial con cirugía abierta: Se acuesta al paciente de lado y se realiza una incisión en el costado del paciente de unos aproximados 30 centímetros. A continuación se separan el uréter y los vasos sanguíneos de este órgano. A posteriori, se extrae el riñón de forma total o parcial. Una vez realizada la intervención y eliminado el tumor, se procede al cierre con puntos de sutura y grapas. Esta operación es muy molesta para el paciente debido al dolor postoperatorio. No sólo existe un riesgo en sí en la intervención, sino que además el cirujano debe cortar músculo, grasa y tejido y, en algunos casos debe extirpar una costillapara poderoperar al paciente. Es una cirugía muy agresiva y supone un riesgo innecesario hoy en día para el paciente debido a que existen otras opciones menos invasivas.
  • Nefrectomía total o parcial laparoscópica: A través de 3 o 4 orificios de 1 cm en la piel en el abdomen y costado, el cirujano se ayuda una cámara e instrumentos laparoscópicos para realizar la extirpación de parte o la totalidad del riñón. Esta cirugía supone una recuperación más rápida para el paciente y menos dolorosa por el pequeño tamaño de los orificios de entrada del instrumental. Es más precisa y existe un menor riesgo de infección o de hemorragias.
  • Nefrectomía total o parcial mediante cirugía robótica: Este es el tipo de intervención más sofisticada para extirpar el riñón o una parte del mismo. Se realizan cinco pequeños orificios en la piel del paciente de menos de un centímetro. A través de ellos el especialista introduce la cámara 3D, por la que tiene una visión muy ampliada y de gran calidad de la zona a tratar, y los diminutos instrumentos que cuentan con mayor precisión que la mano del cirujano. El experto realiza la intervención minimizando el riesgo y permite al paciente tener una estancia hospitalaria más breve y un postoperatorio menos traumático.

Otras opciones de tratamiento son:

  • Crioablación: Esta técnica se emplea cuando el paciente no puede ser intervenido quirúrgicamente por otros motivos de salud.Consiste en la aplicación de frío para destruir el tejido enfermo y se suele ser útil en tumores de pequeño tamaño.
  • Radioterapia: En el cáncer renal este tratamiento no se considera una opción curativa y se aplica en aquellas personas no susceptibles de ser intervenidas. Esta técnica utiliza radiación contra las células cancerosas.
  • Quimioterapia: Mediante unos fármacos muy agresivos se intenta interrumpir o evitar el crecimiento de las células cancerosas. Por lo general no se suele recomendar en casos de tumores renales debido a que este tipo de cáncer suele ser resistente a la quimioterapia.
  • Terapia biológica: La terapia biológica estimula la capacidad inmunológica del propio cuerpo para combatir a las células cancerígenas, al tumor.

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